lunes, 13 de septiembre de 2010

Una semana difícil

Me dejé crecer la barba durante 2 semanas pero no en forma de luto ni mucho menos, simplemente se dió la triste casualidad de la muerte de 3 personas cercanas a mí, dentro de lo que cabe. La fortuna no se estuvo de mi lado en estos 7 días, que se podrían reducir a 4 si soy exacto: El Jueves murió el tío de una muy buena amiga, que en alguna vez fuimos novios. Cualquiera diría que no me incumbe y no estaría tan equivocada esa persona, el chiste es que era mi vecino y era bien querido. Sin duda alguna es la muerte que más me dolió, por todo lo que está pasando en esa familia y todo lo que se ve venir: 4 hijos y una viuda con problemas económicos graves (y no soy nadie para presumir riquezas).

Las otras 2 muertes no tienen mucho que decir, o será que me interesa menos contarlas. Un amigo de la familia (murió el Sábado) y una exmaestra de la primaria(murió el Domingo), a la que todavía veía con regularidad.

Fueron 2 días de velorio en los que vi mucha gente llorando, gente de todas las edades y de todos tamaños. Hubo momentos de silencio pero también hubo tiempo para hablar que mi abuelo no aprovechó, el guardó sielncio: el difunto Sr. Ticó era muy amigo de mi abuelo. Me acerqué a platicar él un rato, pero después de un tiempo empecé a aburrirme, no era una platica común sino más apegada a lo filosófico o esas cosas que tratan de dar explicación a todo sin siquiera saber para qué y por qué lo dicen, pero si coincidí en varios puntos que tocó acerca del "destino". No hablo mucho con mi abuelo y mucho menos intercambiamos pensamientos pero en esa platica me di cuenta que somos tan iguales y no darnos cuenta después de 21 años. En fin, me dio gusto haber tenido esa oportunidad y espero que se den más seguido. Lo único rescatable del fin de semana.

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